21 septiembre 2009

Safo

Porque sí, porque es cierto que la primavera nos pone mimosas.
Que si sale el sol y nos podemos ver los brazos desnudos, sí, estamos más acaloradas. Es verdad que verte de perfil, verte la nuca, cómo se deslizan y desprenden unos cinco o seis pelos rebeldes de esa maraña de nudo que tenés en la cabeza. Es cierto que verte bailar de noche, ver unas gotitas de transpiración correrte por la frente, resbalando en tu cuello y yendo a parar vertiginosas al medio de tu escote.
Sí, es cierto que la primavera nos pone mimosas. Es cierto que dejaría, y quisiera, que tus dedos se queden ahí donde están, haciendo torbellinos chiquititos en mi espalda, tratando de ver y tocar, de que me veas, de que me toques. Es verdad que el calor de la tanta gente y los ojos de la tanta gente en mí. Es verdad que cuando se desvían podríamos habernos hecho tantas cosas.
Pero sí, sí, es cierto; es cierto todo eso que dicen de la primavera.

2 comentarios:

  1. Caótico todo, bien así. Lo mío, digo, lo tuyo de pelos recién lavados.
    Te escribo a la noche, cabeza, quilombo, romper. Dolor de mano.
    Te quiero a vos, una bocha.

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  2. Entonces yo estoy en el horno, porque el invierno es mi primavera.

    (No se que es mas preocupante: el hecho de estar en el horno porque me gusta el invierno y resulta ironico leerlo, que use una estacion para referirme a otra, o tener el teclado desconfigurado y no poner tilde alguna porque no se a que tecla corresponde)

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