24 agosto 2009

One Two Three Four Five Six Seven, All good children go to HEAVEN

1. (11.16) Te cogería. Sin más, sin palabras más, sin palabras menos. Te cogería agarrándote, tirándote del pelo, hundiendo tu boca en la mía, tu sexo en el mío. Te cogería empapándome de tu sudor, de tu vos entero derretido en mí. Te cogería en el piso. Te cogería contra una pared. Te cogería atrás de un árbol, en una reja, en una plaza, en un tugurio escondido de cara a la General Paz. Te cogería.

2. (11.42) Una catarsis poco amena para ser publicada. Y una foto. Pero la foto no está. La busco, y no está. ¿Dónde quedó la foto? ¿Qué hiciste? ¿Qué hicieron con esa foto?
La catarsis igualmente está hecha, ya se hizo y no hay como borrarla. No hay por qué borrarla. No hay por qué esconderla. ¿O si hay? ¿O es mejor que no se sepa?
Una catarsis tan perfectamente escrita, tan perfectamente imaginada con todo el peso de esa foto. De esa recolección de fotos que armo, pego y despego en la cabeza. Condimento con un poco de sal, un poco más de pimienta. Unos vasitos chiquitos de ron. ¿Y dónde quedaron esas fotos? Estabas vos en esas fotos. Estabas tirada, tus piernas, vos en esa foto. Tu pelo. Vos en esa foto. Tu ombligo; tu ombligo chiquito, pupo, pupito pequeño pequeñito. Vos en esa foto. ¿Dónde está la foto? La borraste.
La catarsis que fue y es no más que anhelo. No más que deseo. Pero el deseo. El deseo está y es lo único que está. Está, sí.
¿Y por qué le cuento esto a todo el mundo?

Te lo cuento a vos. Pero vos no lo lees.

Y a vos que sí lo lees, a vos no te lo cuento. A vos no te interesa. No tengo de qué darte explicaciones.


3. (12.15) Pensé, sí, estuve pensando sobre el fin de todo esto. Estuve pensando los por qués, los cómos, los cuándos, los para qués, los condicionales, los subjuntivos, los puntos y comas, los suspensivos que no me gustan pero están, pero uno igual los piensa; pensé también en las comas, los puntos seguidos y los puntos apartes que no puedo apartar, que por qué no los puedo apartar, que por qué debería apartarlos, que por qué, para qué, para quién.
Entonces llegué a un par de conclusiones: no les interesa. A nadie más que a mí me interesa, a nadie más que a quien yo quiero que le interese le interesa. A mí, a mí todo, a mí egoísmo. Yo. Me interesa a mí. O No. NO ME INTERESA. No me interesa lo que digas, lo que pienses. No, tampoco lo que digas vos. O sí, sí. Es lo que más me interesa. ¿Y si no qué? ¿Y si no qué hago?
Pero en esas cosas no estuve pensando. Las pensé recién. Siempre se mezclan entre todas las cosas las cosas que tienen que ver con vos, las cosas que están ahí, palpables, en la punta de mis dedos.
Pero hoy, ahora, en la punta de mis dedos hay teclas, en la punta de mis dedos, en mi uña hay una mancha negra. Me agarré, sí, los dedos con la puerta. Me agarré tan fuerte los dedos con la puerta, el dedo con la puerta, ese día. Ese día la justicia divina se vengó. Me agarré los dedos con la puerta porque te vi. Ese día te vi y ese día me agarré el dedo con la puerta. ¿Será señal? Yo no creo en las señales, no con vos.
La conclusión es que el fin de todo esto es tan vano como su recorrido. Pero de tan en vano, de tan lo mismo, qué pierdo. Qué pierdo si aunque sea gano que alguien lea. Gano que yo escribo. Gano que pierdo tiempo. Gano que vos. Gano tu envidia, tus celos, tu que no entiendas nada, tu que quieras abarcarlo todo. Gano para qué. Pero pierdo. Pierdo: profesionalismo. ¿Te querés dedicar seriamente a esto? Pierdo paranoias de robo. ¿Quién te va a querer robar? Pierdo el momento adecuado para todo. Pero gano en hojas, gano en materia prima. Gano en incentivo. ¿Confianza?
No quiero, no quiero hacer esto, de para qué, por qué, a quién, todo preguntás, adolescente en conflicto, siempre sufre, siempre llora, siempre anda ahí cuestionándose. Pero. PERO. Pero soy, adolescente y conflictuada. Y sufro y lloro y me cuestiono y dudo. Y existo. O ya no sé si existo o qué.
Existo. ¿Sabés por qué? Porque deseo. Porque me quema las entrañas un deseo, fuego, y no sé qué hacer con él. Por eso. Y sólo por eso, existo.
Y porque el deseo se fragmenta y es millones.
Y es tantos y tantas y cosas y neutros.
Y vos. Siempre estás vos que no venís, que no llamás, qué ¿dónde estás?



Qué pelotuda. Pensar tanto. Salí, salí a la calle que el día está hermoso. Sol amarillo, calor violeta, mangas cortas. Salí, salí y dejate de joder. Escapate del laburo, escapate de la facultad. Escapate y salí. Y dejate de joder con tu adolescencia. CUCULEÍTO.



..but oh, that magic feeling, nowhere to go, oh, that magic feeling, nowhere to go, nowhere to go, oh..

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