Vienen caminando dos tipos, allá, ¿no los ves? Traje marrón a cuadros, Tarantino, intertexto. No. ¿El amigo de quién que vos querés qué? No, acá no se puede decir.
Vienen caminando dos tipos, allá, ¿no los ves? Ojos azules, pelo castaño. Otra vez y la pija enorme y basta, ¡basta mierda¡ ¡Basta! ¿Enrome? ¿Qué significa enrome? ¿Y todas esas rayitas rojas abajo de mis palabras? Mis palabras, mías, porque las inventé yo, porque las escribo yo y si yo junto todo esto es porque son mías, ¿o también vas a querer quedártelas? Que te resuelva la vida. Que limpie las cortinas, que tu culpa tu culpa, toda la mierda que te envuelve es mi culpa ¿Sabés? Te podés ir a la garcha, vos, tu mundo y todos tus teclados.
Vienen caminando dos tipos, allá, ¿no los ves? Tu hermano y el manco.
¿El manco? ¿Qué hermano?
No, no, era el rengo. ¿O el tipo rubio que leía en la YPF?
Vienen caminando dos tipos, allá, ¿no los ves? Baldosa, fisura, baldosa, fisura, ¡no pises las líneas! ¿Rayuela? No, ya quedó en claro que no, que las gotas de agua jugando carreras por el vidrio, que tanta metáfora pelotuda, ¿metáfora? Ni siquiera. ¿Y por qué boludo sí y pelotudo no? Porque la Real Academia y seguro hay alguna relación lógica. Aunque no eh, vos tenés las pelotas chiquitísimas.
Vienen caminando dos tipos, allá, ¿no los ves? ¿En serio no los ves?
Hacete ver.
Los ojos digo,
Los tipos ahí vienen.
Acá, a ver.
Vení.
Chupá.
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